La mascarilla ha pasado a ser necesaria para protegernos y proteger a los demás de la Covid-19. Pero con el aumento de las temperaturas puede resultar un elemento incómodo que, además, tenga diversas consecuencias en nuestra piel. Por una parte, algunas mascarillas pueden irritar la piel y rozarla, algo que afecta más a las personas con pieles sensibles y problemas dermatológicos como la rosácea o la dermatitis atópica. Por otra parte, el sudor y nuestra propia respiración crean un microambiente en el que proliferan hongos y bacterias como la del acné (P. acnes). Como el uso de la mascarilla es obligatorio a partir de los 6 años siempre que nos encontremos en espacios públicos donde no se pueda mantener la distancia social, es importante prestarle más atención a la piel del rostro. Con una rutina adecuada conseguiremos aliviarla y prevenir los efectos del uso de la mascarilla.

La limpieza más necesaria que nunca

La higiene del rostro es el primer paso del ritual de belleza, y uno de los más importantes. Sabemos que es necesario limpiar la piel por la mañana y por la noche antes de usar las cremas, pero ahora más que nunca hay que ser conscientes de la importancia de este ritual. Cuando llegues a casa, después de estar en el trabajo o por después de haber disfrutado de un paseo con amigos, es aconsejable limpiar el rostro con un limpiador suave como el Agua Micelar Natural Amem. Su fórmula vegana es respetuosa con todas las pieles, e incluye aceite esencial de mandarina, con propiedades calmantes y antisépticas, por lo que es ideal para combatir el acné. Por otra parte, nuestras Muselinas de Algodón Orgánico son perfectas para eliminar las impurezas del rostro, de una forma ecológica, al no generar residuos. Al ser de algodón orgánico 100% son perfectas para las pieles más sensibles, ya que limpian y desmaquillan sin irritar. Y las puedes lavar las veces que quieras.

Hidratar, la clave para que la piel no sufra

Además de la limpieza, hay otro paso fundamental para cuidar la piel al llevar mascarilla: la hidratación. Mantener la piel hidratada evitará que su función barrera se resienta, algo que puede pasar por el roce de la mascarilla. Para hidratar la piel del rostro puedes añadir dos pasos a tu rutina de belleza: usar primero el Sérum Nutritivo y Regenerante Amem, cuya textura no grasa es ideal para cuidar las pieles mixtas y grasas. El ácido hialurónico vegano que incluye la fórmula hidrata en profundidad, consiguiendo que la piel esté más luminosa y tersa. Después del sérum, aplica la Crema Hidratante y Nutritiva Amem que también incluye ácido hialurónico vegano, ingrediente fundamental para mantener la hidratación de la piel, además de aceite de Sacha inchi, rico en vitamina E y extracto de sangre de drago, con propiedades regenerantes y antioxidantes.

La mirada, ahora más importante que nunca

Con el uso de las mascarillas la mirada cobra especial protagonismo y por eso tampoco podemos descuidar la piel que rodea a los ojos. El contorno de los ojos es una zona en la que se refleja nuestro estilo de vida, sobre todo el cansancio. Para combatir las ojeras y las bolsas, así como las arrugas que suelen aparecer pronto en esta piel, al ser mucho más fina, que la del resto del rostro, es importante que incorpores a tu rutina diaria un producto específico como nuestro Contorno de ojos multi-efecto antioxidante. Su fórmula vegana con aceite de jojoba bio, ácido hialurónico vegano y extracto de granada aportan elasticidad a la piel y ayudan a difuminar y retrasar las arrugas y líneas de expresión. Además, la infusión de manzanilla y el extracto de granada poseen efectos calmantes y mientras que el pepino facilita la descongestión, ayudando a combatir las bolsas.