Introducir algunos cambios en tu vida puede ayudarte a sentirte más feliz y mejor contigo mismo. La felicidad puntual nos la proporciona grandes momentos como el nacimiento de un hijo, un ascenso en el trabajo, aprobar una oposición, ganar la lotería… Pero hay algunos hábitos que te pueden ayudar a sentirte mejor a diario.

Practicar ejercicio de forma habitual.  Si te gusta el deporte no te resultará difícil introducir la actividad física en tu día a día y disfrutar de sus beneficios, pero si nunca lo has hecho, te animamos a que pruebes. El deporte mejora la autoestima y el sueño, reduce el estrés, fortalece el cuerpo y te ayudará a sentirte mejor. Con cualquier actividad física, liberas endorfinas, las conocidas como drogas de la felicidad. Y no hace falta que te apuntes al gimnasio, si no quieres, con que camines a diario a buen ritmo entre 30 y 40 minutos podrás experimentar los beneficios en tu organismo.

Dedicar un día a los amigos. Son la familia que hemos elegido y disfrutar de ellos es una de las cosas más sencillas que puedes hacer para sentirte mejor. Con los amigos compartes alegrías y tristezas, frustraciones, sueños y aventuras. Es cierto que cuando vives en una gran ciudad, en ocasiones, resulta difícil sacar tiempo para disfrutar de ellos. Pero intenta reencontrarte una vez a la semana para charlar, ir al cine, cenar… La amistad auténtica es una de las mejores cosas de la vida.

Meditar. La meditación ayuda a aumentar el bienestar del cuerpo y de la mente. Es un hábito que al principio puede costarte si nunca lo has practicado, pero si lo incorporas a tu día a día, meditar 10-15 minutos antes de dormir o por la mañana cuando te levantas, te ayudará a ser más optimista, relativizar los problemas y controlar tu mente.

Estar en contacto con la naturaleza. Pasear entre árboles, montañas… alejados del ruido propio de las ciudades está comprobado que es beneficioso para la salud mental. Respirar aire puro, mirar al horizonte, disfrutar del sol (siempre con protección) es un hábito que puedes practicar el fin de semana y que te ayudará sentirte mejor. El contacto con la naturaleza es bueno tanto para los niños, como para los adultos.

Practicar yoga. Otro pequeño hábito que también te ayudará a sentirte mejor es practicar yoga. Si nunca lo has hecho es aconsejable que acudas a un centro para que aprendas, pero luego podrás practicarlo en tu casa. Unos minutos de yoga al día tiene beneficios tanto para la mente como para el cuerpo, lo notarás, sobre todo, si te pasas horas sentado delante de un ordenador. Si lo practicas por la noche te ayudará a relajarte y dormir mejor. Si lo practicas por la mañana, te permitirá afrontar tu jornada con más energía.

Aprender algo nuevo. El aprendizaje afecta de forma positiva a nuestro bienestar, nos hace ser más curiosos, tener la mente más abierta y sentirnos mejor. Tampoco te tienes que poner a estudiar chino, si no quieres, pero aprender cosas nuevas es una forma de estimular tu cerebro. Algunos ejemplos: prueba una nueva receta, lee un libro de algún tema que siempre te haya resultado de interés, dibuja o haz alguna manualidad sencilla, apúntate a un taller de bordado, etc.

Hacer algo por los demás. Dar sin esperar nada a cambio, de forma altruista, alimentará tu espíritu y hará que te sientas mucho más feliz. Hay estudios que demuestran que ayudar a los demás aumenta la satisfacción personal, mejorando el estado de ánimo. ¿Cómo puedes hacerlo? Participando en algún programa de voluntariado: en un comedor social, en una protectora de animales, etc. Pero también haciendo cosas por la gente que te rodea, echar una mano a tu vecina cuando viene de la compra cargada, ceder el asiento en el transporte público, etc.

Cuidarte la piel. El cuidado de la piel proporciona un momento de bienestar y relax. Solo necesitas dedicarte 5-10 minutos por la mañana y otros 5-10 minutos por la noche, antes de irte a dormir. La rutina fundamental para por una buena limpieza, por ejemplo con el Agua Micelar Natural AMEM de Kóoch Green Cosmetics y las muselinas de algodón orgánico reutilizables y lavables de Kóoch Green Cosmetics, e hidratación de la piel con la Crema hidratante y nutritiva AMEM de Kóoch Green Cosmetics.