Realizar algún tipo de actividad física es muy aconsejable a cualquier edad, no solo para mantenerse en forma, sino también para despejar la mente. Ya os contamos que practicar yoga podía ser una manera de sentirte mejor contigo mismo. Y por eso queremos que conozcas todos los beneficios que el yoga puede aportarte. Si aún no te has animado a practicarlo seguro que después de leer nuestro artículo lo harás. Además, la gran ventaja es que puedes iniciarte a cualquier edad y apenas necesitas nada, solo ropa cómoda, una esterilla y alguien que te guíe y te enseñe al menos al principio. También puedes seguir tutoriales en Youtube e Instagram. Pero antes de nada aquí tienes las ocho razones para practicar yoga.

Mejora la flexibilidad. Es uno de los beneficios físicos más conocidos del yoga. Las posturas o asanas mejoran la movilidad articular y aumentan la flexibilidad, ya que día a día estiras tus músculos y con el tiempo conseguirás aumentar tu elasticidad. Mejorar la flexibilidad hará que tus músculos sean más resistentes, algo fundamental, sobre todo, conforme se cumplen años.

Aumenta la capacidad pulmonar y mejora la respiración. La respiración es un punto clave en el yoga, ser consciente de ella te ayudará a hacer bien las posturas. Inspirar, exhalar, retener el aire te ayudará a aumentar la capacidad pulmonar. Controlar la respiración, además, tiene otros beneficios como la relajación.

Mejora la circulación sanguínea. El yoga es ejercicio, y como tal, además de mantenerte en forma, y ayudarte, incluso a bajar de peso, mejora la circulación sanguínea. Si tus manos o tus piernas se hinchan por una mala circulación, verás cómo practicando yoga conseguirás mejorarla.

Mejora la postura y el equilibrio. Realizar de forma correcta las diferentes asanas te ayudará a mejorar el tono de tus músculos, y a la larga a tener una postura más correcta. La alineación de la espalda y la cabeza, por ejemplo, son clave en la práctica del yoga, y esto tendrá beneficios para tu postura y tu equilibrio.

Alivia el dolor. Existen estudios que demuestran que la práctica habitual del yoga ayuda a aliviar dolores, como el de la menstruación, el de la espalda, las contracturas o la artritis. Así que es una buena razón para probar el yoga, ¿no crees?

Reduce el estrés y la ansiedad y facilita la relajación. Las técnicas de respiración, las posturas de yoga y, en general, la calma que rodea esta práctica, te ayudará a relajarte y combatir así el estrés.  El yoga ayuda a disminuir los niveles de cortisol (la hormona del estrés) en la sangre, de forma que, con el tiempo, si eres constante en su práctica, conseguirás eliminarlo de tu vida. Además, de paso, podrás mejorar el sueño, practicando un poco de yoga antes de irte a dormir.

Mejora la concentración. Otra de las razones por las que deberías practicar yoga es que aumenta la capacidad de concentración. Practicar las diferentes asanas, manteniendo la respiración adecuada, ayuda a focalizar y concentrarse en los movimientos y en cada postura. Así que, si a diario realizas yoga, con el tiempo, verás cómo consigues concentrarte mejor y no solo durante la práctica de las asanas, también en tu día a día.

Paz mental y estabilidad emocional. El yoga es una filosofía de vida que puede ayudarte a encontrar la estabilidad emocional y paz interior que necesitas, si llevas una vida muy ajetreada. El yoga te ayudará a ser más feliz, pensar de manera más positiva y mejorar tu autoestima, al tener una mejor percepción de ti mismo.

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