La piel es el órgano más grande del cuerpo humano. Es la encargada de proteger nuestros órganos del exterior (es nuestra barrera de protección) y es la que nos revela, en muchas ocasiones, alguna disfunción. Por eso merece la pena cuidarla. Y la mejor forma es mediante una correcta hidratación, sin olvidarnos tampoco de la limpieza.

Hidratar la piel hará que esta luzca más suave, flexible, fresca, lisa, resistente y juvenil. Pero no es solo por estética, una piel deshidratada, además de presentar una textura tirante y arrugas, es más propensa a la descamación, que puede provocar picores y otras patologías.  
Aunque la piel tiene sus propios mecanismos de hidratación, hay factores externos (como el sol, el frío o la sequedad ambiental) e internos (algunas enfermedades) que afectan a su funcionamiento. Y por este motivo hay que hidratar la piel siempre y a cualquier edad.

Para hidratar la piel es importante que bebas agua a diario, que mantengas una dieta variada y equilibrada, donde no falten frutas y verduras, y también que apliques cremas hidratantes.
Es aconsejable hidratar toda la piel del cuerpo, pero de forma especial la que está en contacto con el exterior a diario, es decir, la piel del rostro. La tez es nuestra carta de presentación, y por eso, además, es aún más importante que la hidratemos a diario.

¿Qué le pasa a tu piel si no la hidratas a diario?

  • Su textura será áspera y rugosa.
  • Desarrollará descamaciones y manchas blanquecinas.
  • Estará tirante, provocándote una sensación de incomodidad.
  • Perderá su luminosidad natural.
  • Las arrugas aparecerán antes, y sufrirá envejecimiento prematuro.
  • Tu maquillaje se cuarteará y te durará menos.

Factores que pueden fomentar la deshidratación de la piel

  • La exposición al sol o al frío extremo fomentan la deshidratación de la piel.
  • También la calefacción y el aire acondicionado facilitan la evaporación del agua y, por lo tanto, pueden favorecer la deshidratación de la piel.
  • El tabaco y el alcohol son otros factores que pueden provocar deshidratación de la piel.
  • Además, con la edad, la piel, de forma natural, tienda a estar más seca.

Cómo hidratar la piel correctamente

Usar una crema hidratante a diario es la clave para mantener la piel hidratada. Es importante que elijas un producto que sea adecuado para tu piel, y que no te deje sensación grasa. Además, debe incluir activos que dejen tu piel flexible, suave al tacto y cómoda durante horas. En Kóoch Green Cosmetics disponemos de la Crema hidratante y nutritiva AMEM, ideal para hidratar las pieles mixtas y grasas. En su fórmula, con ingredientes orgánicos, destacan el aceite de sacha inchi orgánico, rico en vitamina E, que posee propiedades regeneradoras; el extracto de sangre de drago, conocido por su poder regenerante y antioxidante que va desde las capas más superficiales hasta las más profundas; el ácido hialurónico que aumenta la hidratación, y es aliado contra la pérdida de volumen de la piel; el aceite de onagra, que neutraliza los radicales libres, culpables del envejecimiento prematuro, y que, además, sirve para controlar el acné y reducir sus marcas.

Esta crema hidratante vegana puede usarse por la mañana y por la noche, y siempre sobre el rostro limpio. Aplica una pequeña cantidad, dando suaves masajes ascendentes desde el interior, extendiéndolo hacia el exterior hasta conseguir su completa absorción por todo el rostro. Evita el contacto directo con los ojos, mucosas y heridas.