¿Qué cuidados necesita la piel de tu rostro después del verano?

En los meses estivales es normal que pasemos más tiempo al aire libre y que nuestra piel esté más expuesta a los rayos del sol. Por eso, a la vuelta de las vacaciones hay que recuperar las rutinas de belleza para cuidar el rostro y reparar los daños causados por el astro rey. Aunque el sol es necesario para nuestro organismo y juega un papel fundamental, por ejemplo, en los niveles de vitamina D, está demostrado que es uno de los principales factores del envejecimiento cutáneo. Los rayos UV causan un daño que se acumula con el tiempo y que tiene efectos en el ADN celular, reduciendo el colágeno, provocando manchas y deshidratación de la piel, lo que da lugar a las arrugas. Proteger la piel del sol con cremas solares es fundamental para evitar sus consecuencias negativas. A los daños solares se suma la desidia que muchas veces nos invade en verano y que nos hace abandonar las buenas costumbres para el cuidado de nuestra piel.

Rutina de belleza post verano

Para recuperar tu piel de los estragos del verano, es necesario que retomes cuanto antes tu rutina de belleza. Junto a las manchas, uno de los principales efectos del sol es la deshidratación. Por eso, después del estío tendrás que intensificar la hidratación de tu piel, tanto de forma externa, como de forma interna. Hay dos pasos fundamentales que no puedes saltarte a partir de ahora para cuidar la piel de tu rostro: limpieza e hidratación.

Realiza una buena higiene por la mañana y por la noche, eligiendo un producto suave, que no deshidrate tu piel. Muchos jabones pueden dañar la capa superior de la piel, comprometiendo su función barrera. Por eso es importante elegir un producto suave que limpie respetando tu piel como nuestra Agua Micelar Natural Amem, con una formulación respetuosa a base de aloe vera y aceite esencial de mandarina. Gracias a nuestras Muselinas de Algodón Orgánico, lavables y reutilizables, tu higiene facial diaria será mucho más respetuosa también con el medio ambiente.

Y después de limpiar la piel, tienes que hidratarla para que vaya recuperando su flexibilidad y confort, reduciendo así la sequedad, las líneas de expresión y las arrugas. Si notas tu tez muy seca te aconsejamos incorporar a tu rutina dos pasos para hidratarla: en primer lugar, un sérum hidratante y nutritivo como nuestro Sérum Natural Amem, con una textura ligera que no provoca grasa. Gracias a su fórmula con extracto de escaramujo, rico en vitamina C, extracto de acmella, aceite de sacha inchi, sangre de drago y ácido hialurónico, hidrata en profundidad, nutre y regenera la piel. En segundo lugar, una crema hidratante como nuestra Crema Natural Amem que incluye en su fórmula aceite de onagra, aceite de sacha inchi, sangre de drago, aceite de aguacate, manteca de karité y ácido hialurónico vegano. Estos ingredientes destacan tanto por su poder hidratante, como por su poder antioxidante y regenerante. Justo lo que necesita una piel después de haber estado expuesta al sol, al cloro y a la sal del mar, para recuperar su hidratación, suavidad, flexibilidad, elasticidad, y, en definitiva, juventud.

No te olvides de utilizar un producto específico para hidratar la piel del contorno de los ojos, mucho más fina y delicada, como nuestro Contorno Amem multi-efecto antioxidante, con aceite de jojoba, extracto de granada, ácido hialurónico vegano, rosa mosqueta y sangre de drago.

Completa la hidratación de tu piel, bebiendo abundante agua y siguiendo una alimentación rica en frutas y verduras que, además, gracias a su poder antioxidante, te ayudarán a proteger tu piel del envejecimiento prematuro.

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